La transexualidad es una realidad que afecta a miles
de personas en nuestro país. Muchas de ellas reclaman a los medios que ofrezcan
un mejor conocimiento sobre su realidad y consideran que sufrirían menos daño
si la población estuviera mejor informada. ¿Que es la transexualidad y que
pueden hacer las personas que la sufren?
àREPORTAJE
ONCE CONCEPTOS CLAVE PARA ENTENDER LA TRANSEXUALIDAD
- ¿Que es la
transexualidad?
La transexualidad es un concepto muy amplio
que se puede ver desde muchos puntos de vista. Hay que saber diferenciar la
orientación sexual de la identidad sexual, porque una no tiene nada que ver con
la otra. La orientación sexual vendria a ser hacia que sexo van dirigidos
nuestros deseos y la identidad sexual tiene que ver con el sexo psicológico.
Cuando hablamos de sexo, a simple vista parece una solemne tontería preguntar
“¿de qué sexo eres?”, como si fuera algo a lo que solo se puede responder
hombre o mujer. La pertenencia a un sexo parece una cosa muy facil y directa,
pero no lo es. El concepto de sexo tiene muchas variables. Por un lado estaría
el sexo biológico, por otra la identidad sexual y por último el sexo
psicológico. Para comprender bien la
transexualidad habría que saber diferenciar muy bien estas tres variables del
concepto sexo.
- ¿Qué es el sexo
biológico?
El sexo biológico lo determinaría el sexo
cromosómico, las gónadas, los genitales, las hormonas sexuales y el sexo
cerebral. Todo esto determinará tu apariencia de “macho” o “hembra”.
- ¿Qué es el sexo psicológico?
El sexo psicológico o identidad sexual es como la persona se define y se identifica
mentalmente. Es decir, la persona se “siente” de un sexo u otro. Es la etiqueta
(hombre o mujer) que tu mismo te pones sin tener en cuenta tu apariencia
externa, sino otras muchas razones que van desde tu experiencia vital hasta
como te sientes por dentro. Lo primero que haces cuando ves a alguien es
ponerle la etiqueta de hombre o mujer según su apariencia fenotípica (su forma de vestir, si tiene o no pecho,
vello….). ¿Qué ocurre cuando no sabes etiquetar a una persona porque es muy
andrógena? Normalmente esperas a que hable porque en idioma castellano es muy
dificil comunicarte con alguien cuyo sexo desconoces sin ponerle una etiqueta u
otra. A este proceso de etiquetar a una persona como hombre o mujer se le llama
alosexación, es decir, una
etiquetación del sexo puesta desde fuera. Pero existe otro concepto llamado autosexación, que define la etiqueta
que tu mismo te has puesto.
Los demás te etiquetan como hombre o mujer
según tu apariencia externa o fenotípica. En la mayoría de las personas la
etiqueta impuesta por los demás coincide con la que tu mismo te pones, pero en
muchas personas la apariencia externa no coincide con su sexo psicológico.
- ¿Qué es el sexo
social?
El sexo social es el género o sexo público que puede ser
de hombre o de mujer. El sexo social está relacionado con los roles de género,
que son el conjunto de normas que dicta la sociedad y la cultura sobre el
comportamiento femenino o masculino que se espera de alguien por ser mujer u
hombre.
No obstante, el sexo social ha ido variando
a lo largo de la historia y depende mucho de la sociedad y en el país en la que
se vive. Por ejemplo, en países en los que ha calado la lucha feminista, es muy
normal que la mujer lleve pantalones, al contrario que en países menos
avanzados en el trato a la mujer. Si hubieras visto a una mujer con pantalones
hace 150 años, te hubiera sido muy raro “etiquetarla” en la categoría mujer.
- ¿Qué es la
transfobia?
La
transfobia es cualquier manifestación que señala al transexual como
contrario, inferior o anormal. Es un miedo irracional basado únicamente en
creencias y valores que apoyan estereotipos negativos sobre las personas
transexuales, que se concreta en una adversión por estas personas ante las que
se reacciona con odio, represión, o marginación. La transfobia puede tener
varias manifestaciones, como considerar la orientación o la identidad sexual
(homofobia y transfobia respectivamente) de estas personas como antinatural o
enfermiza.
Este tipo de comportamientos van desde los
chistes transfóbicos hasta las agresiones físicas. La transfobia también está
presente en el plano institucional, desde la violación de los derechos humanos
(con penas de cárcel, incluso muerte para personas LGTB[1]
en muchos países) hasta la inexistencia de legislación que contemple la
igualdad de todas las personas, independientemente de su identidad de género y
su orientación sexual.
Del mismo modo, la persona puede ser victima
de transfobia interiorizada
(consistente en interiorizar que la conducta transexual [y / u homosexual] es
negativa debido al mensaje permanente de la familia, centro de estudios y todos
los ámbitos de la sociedad. Afecta tanto a las personas heterosexuales como a
las homosexuales y/o transexuales, provocando en las dos últimas graves
problemas de autoestima que conllevan a una invisibilización social) y la
transfobia externa (conductas
físicas, verbales o emocionales, como agresiones en el trabajo o centro de
estudios, discriminación en la familia…). Algunas personas, incluidas las LGTB,
tenemos una homofobia específica denominada plumofobia, que se basa en el
rechazo, odio o adversión hacia las personas amaneradas o “con pluma”.
- ¿Qué papel juegan
las hormonas en el proceso transexualizador?
Las hormonas sexuales son un punto clave en
el proceso transexualizador puesto que la diferente apariencia física entre
hombre y mujer radica en el porcentaje de cada una que posee cada persona. Pero
esto no es tán dicotómico como el sexo biológico. Todas las personas tenemos
testosterona y andrógenos (hormonas masculinas) y progesterona y estrógenos
(hormonas femeninas). Hay veces en las que incluso la composición hormonal de
una mujer puede estar más cerca de la de un hombre, que otro hombre. Se supone
que la masculinidad pide que existan muchas hormonas masculinas y la feminidad
que existan muchas hormonas femeninas.
No obstante, la feminidad y la masculinidad
extrema tampoco existen sino que son un ideal social. Todos intentamos “forzar”
nuestra apariencia, maquillándonos o dejándonos barba, por ejemplo.
- ¿Está relacionada
la pluma con el número de hormonas femeninas?
Esto es totalmente falso. El sexo biológico
no tiene que ver nada con la orientación y la identidad sexual de una persona.
De hecho, según muchos estudios, los hombres homosexuales tienden a tener más
hormonas llamadas másculinas, pero que no deberían llamarse así, puesto que las
mujeres también las poseen.
- ¿Que es proceso
transexualizador? ¿De cuantas fases consta?
Son los cambios necesarios a los que se
somete una persona para que su sexo en apariencia, sea el mismo que su sexo
psicológico.
El proceso transexualizador consta de tres fases.
La primera es la fase psicológica, en la que la persona tiene que acudir a una
serie de entrevistas con psicologos y psiquiatras que descarten cualquier
enfermedad mental, pues pueden existir patologías que confundan a la persona y
la lleven a pensar que es transexual. Cuando los psicólogos dictaminan la
disforia de género, se pasa a la segunda fase, en la que se sigue un proceso
hormonal. En este estadio se busca masculinizar o feminizar el cuerpo a través
de las hormonas femeninas/masculinas. En general los hombres transexuales
consiguen un cambio muy rápido. Es muy facil masculinizar el cuerpo para que la
apariencia vaya acorde con el sexo psicológico de la persona. El tema de las operaciones,
es el último y más complicado tramo.
- ¿A partir de qué
edad es posible llevar a cabo el proceso transexualizador?
Normalmente la persona debe alcanzar la
mayoría de edad para empezar el proceso. A nivel privado, en casos específicos
en los que se cuente con el consentimiento de los padres, se comienza con la
hormonación a los diecisiete. Algunas personas, sobre todo menores, toman la
decisión de hormonarse por su cuenta, cosa para nada recomendable, ya que cada
persona tiene un cóctel hormonal
específico. Si lo que quieres es masculinizar o feminizar tu cuerpo, tienes que
ir a un especialista que tenga en cuenta
tus caracteristicas hormonales, para que esa hormonación no te haga más daño
del que te va hacer, porque estamos hablando de un proceso ya de por sí muy
agresivo.
- ¿Todos los
transexuales necesitan operarse?
Hay personas para las que es muy importante
la operación y realizan el proceso completo. El transexual decide operarse y
hacer coincidir su sexo biológico con su sexo psicológico para sentirse bien
con la sociedad y, mucho más importante, consigo mismo. No obstante, es
importante saber y respetar que hay personas para las que no es tan importante,
o incluso no quieren, realizar el proceso completo y se quedan en algún
estadio. A veces tambien por razones
obligatorias, como por ejemplo tener una enfermedad incompatible con la
operación. Pero en ocasiones hay personas que no necesitan llevar a cabo el
proceso completo para sentirse mujeres.
- ¿Son
transexualidad y travestismo el mismo concepto? ¿Y transgénero?
El concepto de travesti no está relacionado
con la transexualidad porque no tiene nada que ver con la identidad de género,
sino que tiene relación con un fetichismo. Un travestí es una persona que se
viste con ropas diferentes a las típicas de su género por placer erótico, si lo
hace por trabajo, por ejemplo en un espectáculo y sólo y exclusivamente para
ello, es un transformista. La persona travestí no tiene una identidad sexual
diferente a la de su sexo biológico.
El término transgénero se suele utilizar
para aquellas personas que aunque no tienen una identificación de su sexo
biológico con su sexo psicológico-social, no ven necesaria una reasignación
total de su sexo biológico; es decir, pueden sentirse hombres o mujeres sin
necesidad de una reasignación genital, por ejemplo.
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